Legal Tech
Las sentencias son de todos. Los resúmenes que alguien escribe sobre ellas, no necesariamente. Esa diferencia acaba de costarle el caso a una empresa de IA jurídica.
El 29 de septiembre de 2026, el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito de EE. UU. falló a favor de Thomson Reuters, dueña de Westlaw, en su pleito contra ROSS Intelligence, una startup que construyó un buscador jurídico con IA. Es la primera decisión de un tribunal federal de apelaciones sobre si entrenar una IA con obras protegidas puede ampararse en el fair use (uso justo) del derecho estadounidense. La respuesta, en este caso, fue no.
Qué pasó
Westlaw acompaña cada sentencia con headnotes: resúmenes breves, escritos por sus editores, que identifican los puntos de derecho de la decisión. ROSS quería competir con Westlaw y, para entrenar su sistema, usó material basado en esos resúmenes. Thomson Reuters la demandó por infracción de derechos de autor. ROSS cerró operaciones en 2021, pero el pleito siguió.
El Tribunal resolvió dos preguntas:
- ¿Los resúmenes están protegidos? Sí. Aunque resumen sentencias públicas, el tribunal los consideró suficientemente originales: elegir qué decir de una sentencia y cómo decirlo es trabajo creativo.
- ¿Usarlos para entrenar la IA era uso justo? No. El uso fue apenas transformador, porque ROSS los usó para lo mismo que Westlaw: mejorar un servicio de investigación jurídica. Y causó daño en dos mercados: el de la investigación jurídica, donde ROSS competía de frente con Westlaw, y un mercado nuevo, el de licenciar contenido como datos de entrenamiento para IA.
El propio tribunal limitó el alcance de su decisión: ROSS no era una IA generativa, sino un buscador que devolvía sentencias existentes. El fallo no decide si entrenar modelos generativos con libros u otras obras es uso justo, que es la pregunta de fondo en los pleitos contra las grandes empresas de IA. ROSS anunció que acudirá a la Corte Suprema.
¿Y en Colombia?
En Colombia la pregunta tendría otra forma, por tres razones.
Primero, las sentencias son libres. El artículo 41 de la Ley 23 de 1982 permite a todos reproducir la Constitución, las leyes, los actos administrativos y las decisiones judiciales, con la obligación de ajustarse a la edición oficial. Entrenar una IA con el texto de las providencias de las altas cortes no plantea, en principio, un problema de derechos de autor.
Segundo, lo que se agrega sí puede estar protegido. Los resúmenes, comentarios, índices y selecciones que hace una editorial jurídica son trabajo propio. Así lo reconoce la Decisión 351 de 1993 de la Comunidad Andina, que protege las compilaciones y bases de datos cuando la selección o disposición de su contenido es una creación intelectual.
Tercero, no tenemos fair use. El régimen andino funciona con excepciones taxativas: lo que la norma no autoriza expresamente, requiere permiso del titular. Y entre esas excepciones no hay una general para la minería de textos ni para el entrenamiento de IA. Una startup colombiana que entrene su modelo con los resúmenes de una base de datos comercial sin licencia tendría, en principio, menos defensas que ROSS en Estados Unidos.
Qué significa para el legal tech
- Entrene con fuentes oficiales. Relatorías, gacetas y diarios oficiales son la base más segura para una herramienta jurídica con IA.
- Licencie el valor agregado. Si el producto necesita resúmenes, tesauros o clasificaciones de una editorial, el camino es la licencia, no la extracción.
- Documente el origen de los datos. Saber con qué se entrenó un modelo ya no es solo una buena práctica técnica: es la primera defensa en un litigio.
- Mire el nuevo mercado. El fallo reconoce que licenciar contenido para entrenar IA es un mercado propio. Las editoriales jurídicas y las universidades colombianas tienen ahí un activo que todavía no explotan.
Mi lectura
El caso ROSS no frena la IA jurídica; le pone un costo de entrada: saber de dónde vienen sus datos. Para Colombia la lección es doble. Las sentencias públicas deberían estar disponibles en formatos abiertos y bien estructurados, porque son la materia prima de cualquier herramienta seria. Y quienes construyen legal tech deberían asumir que, sin fair use, el permiso es la regla.
La jurisprudencia es pública. El trabajo de ordenarla, no. Una buena IA jurídica empieza por respetar esa diferencia.
Fuentes: Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito de EE. UU., Thomson Reuters v. ROSS Intelligence (29 de septiembre de 2026); Ley 23 de 1982, artículo 41; Decisión 351 de 1993 de la Comunidad Andina.